1. Goodwin,
Susan, "Undercounting Silicosis: An Example of Physician failure
to Recognize Occupational Disease"; disertación presentada a la Facultad
de Higiene y Salud Pública de Johns Hopkins University; 1998.
Para mi médico:
Lo que los médicos deben saber sobre la silicosis en los trabajadores
de la construcción, demolición y renovación
Este documento
deberá archivarse en el expediente médico de:
Nombre y número
de Seguro Social del paciente
Ocupación
y afiliación sindical del paciente
Los trabajadores de la construcción, demolición y renovación
tienen riesgo de desarrollar silicosis
La sílice
cristalina forma parte de materiales (como los que se indican a continuación)
que con frecuencia están presentes en los proyectos de construcción,
demolición o renovación. Cuando estos materiales se
convierten en polvo fino como resultado de las tareas que se señalan
más adelante, la inhalación y el depósito de
estas partículas finas puede provocar silicosis con el paso
del tiempo.
Materiales abrasivos
para limpieza con chorro a presión, ladrillos, ladrillos refractarios,
concreto, bloques de concreto, mortero de cemento, granito, piedra arenisca,
cuarcita, pizarra, gunita, depósitos minerales, piedras, rocas,
arena, tierra de relleno, capa superficial del suelo, asfalto con contenido
de piedras o rocas.
Limpieza con chorro
abrasivo de arena u otros materiales abrasivos que contienen sílice
cristalina.
Limpieza de concreto
con chorro abrasivo.
Demolición
de estructuras de concreto o mampostería.
Picado, corte,
serrado, esmerilado, taladrado o martilleo neumático de concreto,
mampostería o mortero.
Trituración,
carga, transporte o descarga de rocas, piedras o arena.
Rociado de gunita.
Picado, martilleo
o perforación de rocas.
Barrido en seco
o bloqueo con aire a presión de polvo de concreto, rocas o
arena.
Varios oficios
y profesiones de la construcción, demolición y renovación
son de alto riesgo, como los siguientes:
Personal de limpieza
con chorro abrasivo a presión, personal de albañilería
(albañiles, canteros), obreros, ingenieros operativos, pintores,
yeseros, plomeros y conductores de camiones.
Otros oficios
y profesiones que no trabajan directamente con materiales o tareas
de construcción que comprenden sílice pueden estar expuestos
como observadores si están presentes en un lugar de construcción,
demolición o renovación donde se emplean materiales
que contienen sílice cristalina.
La silicosis es
una fibrosis pulmonar difusa, nodular e intersticial provocada por una
reacción de los tejidos al polvo de sílice cristalina
inhalado. Puede presentarse en forma
aguda en condiciones de
exposición intensa, pero usualmente se presenta en forma
crónica,
que tarda muchos años en desarrollarse. Las personas con silicosis
son más susceptibles a infecciones tales como tuberculosis, lo
cual complica la prognosis del paciente. También hay pruebas
cada vez más sólidas de que la sílice cristalina
provoca cáncer y que las personas con silicosis tienen mayor
riesgo de padecer cáncer del pulmón.
Excepto en la
forma aguda, la silicosis comienza con muy pocos síntomas,
si acaso alguno. Cuando se presentan síntomas clínicos
de la silicosis, pueden manifestarse como tos y falta de aliento cada
vez más grave. Al realizar una revisión física,
los sonidos respiratorios pueden ser normales o distantes y, con mayor
gravedad, puede haber indicios de fallo cardiaco. Las pruebas de respuesta
patológica a la exposición a sílice están
presentes mucho antes de que ocurran los síntomas.
Las reacciones
crónicas, que se presentan 10 o más años
después de la exposición inicial, comprenden lesiones
nodulares (opacidades bilaterales múltiples redondeadas), por
lo general más prominentes en los lóbulos superiores.
En esta etapa simple de la silicosis los nódulos usualmente
son pequeños (1 centímetro o menores). Tal vez haya
poco efecto en las funciones pulmonares en esta etapa.
La silicosis
complicada o fibrosis masiva progresiva (PMF) por lo general
también se forma en los lóbulos superiores, pero los
nódulos se consolidan, miden más de 1 centímetro
y abarcan vasos sanguíneos y arterias. Puede haber un grave
deterioro de las funciones pulmonares, con frecuencia con un patrón
restrictivo-obstructivo mixto, aunque también puede observarse
una restricción u obstrucción pura.
Las reacciones
agudas pueden manifestarse de unas semanas a dos años
después de la exposición masiva inicial. La característica
distintiva de la silicosis aguda es los depósitos intraalveolares,
similares a los que se observan en la proteinosis alveolar. A diferencia
de la fibrosis nodular observada en la manifestación crónica,
no se detecta una fibrosis intersticial difusa. La forma acelerada
de la silicosis, que se desarrolla en menos de 10 años, se
ha descrito principalmente en operarios de chorros abrasivos a presión.
En estos casos es probable que se forme la fibrosis difusa y puede
localizarse en todos los lóbulos pulmonares.
Signos clínicos
de la silicosis
Simple:
defectos restrictivos u obstructivos leves; pequeñas opacidades
redondas en los rayos X.
Acelerada:
pequeñas opacidades difusas redondas en los rayos X; defectos
restrictivos u obstructivos más graves.
Avanzada:
mayor profusión de opacidades pequeñas y formación
de opacidades grandes en los rayos X; defectos restrictivos u obstructivos
más graves; cor pulmonale.
Aguda:
proceso de llenado alveolar perihilar difuso con opacidades cristalinas
grandes en los rayos X.
El avance de
la enfermedad y los hallazgos radiológicos puede continuar
incluso después de que ha finalizado la exposición.
El Departamento
de Salud y Servicios para Personas de Edad Avanzada del estado de Nueva
Jersey recomienda las siguientes actividades como base de referencia
de la exposición y luego en forma periódica:
1. Historia
ocupacional, para determinar los años de exposición.
Actualización anual. Pregunte sobre los materiales empleados
y las tareas realizadas que se describen en los cuadros de las páginas
1 y 2. Pregunte también sobre empleos en industrias distintas
de la construcción con riesgo de exposición a sílice:
fundiciones, canteras, minería y fabricación de azulejos,
arcilla, vidrio o cemento.
2. Examen
médico, con hincapié en el sistema respiratorio.
Cada año.
3. Rayos
X de tórax, para detectar indicios de anormalidades.
Posteroanterior de 14” x 17” (35,6 cm x 43,2 cm) o de
14” x 14” (35,6 cm x 35,6 cm), interpretado por un lector
certificado de nivel “B” y clasificado de acuerdo con
las pautas de 1980 para el uso de la clasificación de la
OIT de radiografías de neumoconiosis. El sistema de la OIT
tiene la gran ventaja de un conjunto normalizado de películas
de rayos X para fines comparativos. Podrá obtener del NIOSH
los nombres de los lectores certificados de nivel “B”.
Al final de esta sección se presenta la información
de contacto con el NIOSH. Más adelante se presentan las recomendaciones
de frecuencia de los rayos X. NOTA: hay que tener en cuenta el potencial
de rayos X excesivos, dada la multiplicidad de patrones en la industria
de la construcción y la exposición a otros materiales
de construcción, como el asbesto, para los cuales la OSHA
puede requerir que los patrones provean rayos X.
4. Pruebas
de funcionalidad pulmonar, para buscar indicios de deficiencias
respiratorias. Estas pruebas deben comprender FEV1 (volumen expiratorio
forzado en 1 segundo), FVC (capacidad vital forzada) y DLCO (capacidad
de difusión de los pulmones). Frecuencia anual. Todas las
pruebas de funcionalidad pulmonar deberán seguir las recomendaciones
de la ATS (American Thoracic Society), utilizar el equipo señalado
por la ATS y ser administradas por técnicos que hayan aprobado
cursos de capacitación certificados por el NIOSH.
5. PPD
cutánea de referencia para detectar casos de tuberculosis,
ya que las personas con silicosis tienen mayor susceptibilidad.
Repita la prueba cada año si hay evidencia radiológica
de silicosis (categoría de profusión 1/0 o mayor utilizando
la clasificación de la OIT) o 25 o más años
de exposición.
Cada 3 a 5 años
con rayos X normales, exposición baja y menos de 20 años
de exposición.
Cada 1 a 3 años
con rayos X normales, exposición alta o más de 20 años
de exposición.
Cada año
si hay evidencia radiológica de silicosis (OIT 1/0 o mayor
o opacidades grandes A, B o C según la clasificación
de la OIT), exposición masiva o prueba PPD positiva.
Lea la NOTA del
punto 3.
Los médicos,
radiólogos, patólogos y demás profesionales de
la salud deberán informar los casos de silicosis al departamento
de salud de su estado, para que pueda determinarse si se está
controlando la exposición a sílice en los lugares donde
ha trabajado el paciente. Estos informes son obligatorios en varios
estados, incluso en Nueva Jersey. (En el estado de Nueva Jersey, llame
al 800-772-0062 para informar de casos de silicosis o para solicitar
formularios de informe.)
Si no hay programas
estatales de salud laboral, los casos preocupantes deberán
presentarse al NIOSH (National Institute for Occupational Safety
and Health) o a la oficina local de la OSHA (Occupational Safety
and Health Administration). Al final de este boletín se
presenta información sobre cómo comunicarse con el NIOSH
y la OSHA.
Los elementos
indicados a continuación definen un caso de silicosis para
fines de informe:
Diagnóstico
médico provisional o funcional de silicosis, o
rayos X u otra
técnica de imagenología interpretada como consistente
con la silicosis, o
hallazgos patológicos
consistentes con la silicosis.
Dado que la silicosis
con frecuencia se confunde con la sarcoidosis, asbestosis, neumoconiosis
de minero de carbón u otras neumoconiosis, es importante que
todos los rayos X de tórax sean interpretados por lectores
certificados de nivel “B”.
No se conoce ningún
tratamiento médico para revertir la silicosis, por lo cual la
prevención tiene una importancia crítica. El alejamiento
de la fuente de exposición puede reducir la tasa de avance de
la enfermedad. Los corticoesteroides no son útiles para frenar
el avance de la enfermedad. Deberá iniciarse un tratamiento apropiado
de fallo cardiaco y tuberculosis si están presentes estas complicaciones.
Deberá recomendársele enfáticamente a todas las
personas que dejen de fumar y ofrecérseles información
y apoyo para que dejen este hábito. Deberán programarse
exámenes de seguimiento regulares para determinar el avance y
tal vez para revisar si hay cáncer del pulmón. Las personas
que hayan desarrollado silicosis deberán contar con la opción
de una transferencia a un puesto libre de sílice. Para que esta
alternativa sea realista, las personas deberán conservar los
mismos niveles de salario y beneficios sin perder su antigüedad
laboral.
Para obtener
información adicional:
National Institute
of Occupational Safety and Health
Correo electrónico:
pubsaft@niosdt1.em.cdc.gov
Teléfono: 1-800-35-NIOSH (1-800-356-4674) o (513) 533-8328 Fax:
(513) 533-8573 Sitio en Internet:
www.cdc.gov/niosh/silicpag.html
Aviso del CDC/NIOSH,
Request for Assistance in Preventing Silicosis and Deaths in Construction
Workers (Solicitud de asistencia para la prevención de
silicosis y muertes en trabajadores de la construcción), publicación
96-112 de la DHHS (NIOSH), mayo de 1996. Contiene detalles sobre definición
de casos, informes de casos, medidas de control y 26 referencias.
Lista de intérpretes
con certificación de nivel “B” (clasificada por estado),
cursos aprobados para técnicos de funciones pulmonares, contactos
de departamentos de salud estatales para fines de informe.
Occupational
Safety and Health Administration
Los datos de las oficinas locales se presentan en la sección
gubernamental del directorio telefónico, por lo general bajo
el Departamento del Trabajo de Estados Unidos (United States Department
of Labor) o el Departamento del Trabajo del estado. El sitio www.osha.gov
en Internet tiene un directorio de todas las oficinas. También
puede llamar a la oficina nacional, al (202) 219-8151, para conocer
el número telefónico de la oficina de la OSHA en su
localidad.
American Thoracic
Society
Adverse Effects of Crystalline Silica Exposure. American Journal Respiratory
and Critical Care Medicine, 1997; 155: 761-765. Standardization of
Spirometry, actualización de 1994. American Journal Respiratory
and Critical Care Medicine, 1995; 152: 1107-1136.